El solitario
Como quien va al jardín y piensa flores bajo un espacio azul que es aire detenido, como aquél que sin rumbo se pasea sin que le importe estar algo perdido, el solitario va sin intermedios dispuesto a hacer las paces sin pelea por una calle pública y recrea al ver pasar a otras personas solas que al caminar levantan polvareda como quien agita la espuma de una ola a la reunión de amigos que lo esperan. Amigos que hoy se sienten solitarios atisbando al jardín por la ventana mirando ramas que tuvieron nidos susurros de la brisa, ecos perdidos transitando por su dormitorio como el mapa que cifra su destino intentando mirar detrás del cielo en su desconcierto de saberse vivos. Erguido como un árbol centenario que en medio del jardín luce solemne encarnando al verano con su verde desnudo de sus hojas en otoño el solitario se interna rama adentro deshaciendo sus sombras rama afuera condenado a la quietud impuesta la espera de una nueva primavera.