Adiós, verano


¿Adónde está el verano?
si ayer lo vi jugando entre las rosas
o era el sol, no lo sé, 
lo que sé es que se fue
junto a las mariposas.

¿Adónde vas verano?
no te vayas,
mejor déjanos en el jardín
un par de rayos,
para que los pajaritos canten
y pregunten por ti
cuando una nube 
los cubra de soslayo.

¡Quédate, ándale! 
¿adonde vas
que mejor te traten? 
¿y por qué así
sin decir nada?
¿crees que no nos dimos cuenta?
si lo puedo ver en esa fuente
que hoy no reposa, 
como lo hizo hasta ayer, 
indiferente.

¿Dónde estás esta mañana fría 
dulce verano? 
¿Te fuiste por el mismo camino 
que juntos compartimos, 
cuando no te buscaba
ni te perseguía, 
porque ahí me esperabas?

A nadie parece sorprenderle
que el verano cumpla su destino
todos los años es lo mismo
dicen,
le da sitio al otoño, 
como quien da un regalo
y envuelve ese paquete 
con un moño.

Color de cobre y amarillo
tienen hoy las hojas
que se agitan, se desprenden 
y se pierden,
las mismas que hasta ayer 
estaban verdes.

Adiós verano, ya ves, 
me quejo, pero te saludo, 
pasaron las semanas
y estuviste, lo admito, 
macanudo.

Ahora, esta mañana 
en la que parece
que no te apareciste,
me da por preguntar, 
si no te gustaría regresar.
En serio, haz el intento
mucho te lo agradeceré
no creas que te miento,
es cierto lo que siento.

Ok, muy bien, verano, 
mejor me callo
ya no diré más nada 
me cuesta dar la bienvenida 
al otoño oxidado
sé muy bien que el hace 
lo que puede
pero jamás podrá 
con lo que es tuyo:
reunir en el jardín, 
a pájaros cantores, 
y cocuyos.