El solitario


Como quien va al jardín y piensa flores
bajo un espacio azul que es aire detenido,
como aquél que sin rumbo se pasea
sin que le importe estar algo perdido,
el solitario va sin intermedios 
dispuesto a hacer las paces sin pelea
por una calle pública y recrea
al ver pasar a otras personas solas
que al caminar levantan polvareda
como quien agita la espuma de una ola 
a la reunión de amigos que lo esperan.

Amigos que hoy se sienten solitarios
atisbando al jardín por la ventana
mirando ramas que tuvieron nidos
susurros de la brisa, ecos perdidos
transitando por su dormitorio
como el mapa que cifra su destino
intentando mirar detrás del cielo
en su desconcierto de saberse vivos.

Erguido como un árbol centenario
que en medio del jardín luce solemne
encarnando al verano con su verde 
desnudo de sus hojas en otoño
el solitario se interna rama adentro
deshaciendo sus sombras rama afuera  
condenado a la quietud impuesta
la espera de una nueva primavera.